À contempler la pluie de plus en plus copieuse et torrentielle dans la rue de plus en plus déserte, la salle où la nuit s’installait et dont pendaient les tentures moisies, il se sentit un égal dégoût de partir ou de rester et s’affaissa sur les journaux cent fois lus, sur les journaux crasseux et ressassés comme le reste.
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Mientras contemplaba la lluvia cada vez más abundante y torrencial en la calle cada vez más desierta, y el salón con tapicerías enmohecidas donde se instalaba la noche, le daba igual irse o quedarse y se inclinó sobre los periódicos leídos cien veces, sobre los periódicos mugrientos ya vistos como el resto.
Mientras contemplaba la lluvia cada vez más abundante y torrencial en la calle cada vez más desierta, y el salón con tapicerías enmohecidas donde se instalaba la noche [Non, rétablis la syntaxe. Ne simplifie pas trop...], le daba ["disgustaba"] igual [por igual] irse o quedarse [Inverse la syntaxe] y se inclinó sobre los periódicos leídos cien [cientos de] veces, sobre los [esos] periódicos mugrientos ["y" !] ya vistos [Ce n'est pas exactement ce que dit la V.O. Essaye avec "repasar".] como el resto.
Mientras contemplaba la lluvia cada vez más abundante y torrencial en la calle cada vez más desierta, y en el salón donde se instalaba la noche y donde pendían tapicerías enmohecidas, sentía el mismo aborrecimiento por irse o quedarse y se inclinó sobre los periódicos leídos cientos de veces, sobre esos periódicos mugrientos y ya releídos como el resto.
Mientras contemplaba ["Al contemplar"] la lluvia cada vez más abundante y torrencial en la calle cada vez más desierta, y en [Supprime. Il contemple la pluie et le salon.] el salón donde se instalaba la noche y donde pendían tapicerías enmohecidas, sentía el mismo aborrecimiento por irse o quedarse y se inclinó sobre los periódicos leídos cientos de veces, sobre esos periódicos mugrientos y ya ["tan"] releídos como el resto.
Al contemplar la lluvia cada vez más abundante y torrencial en la calle cada vez más desierta, el salón donde se instalaba la noche y donde pendían tapicerías enmohecidas, sentía el mismo aborrecimiento por irse o quedarse y se inclinó sobre los periódicos leídos cientos de veces, sobre esos periódicos mugrientos y ya tan releídos como el resto.
Al contemplar la lluvia cada vez más abundante y torrencial en la calle cada vez más desierta, el salón donde se instalaba la noche y donde pendían tapicerías enmohecidas, sentía el mismo aborrecimiento por irse o quedarse y se inclinó sobre los periódicos leídos cientos de veces, sobre esos periódicos mugrientos y tan releídos como el resto.
OK.
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