Miembros

jeudi 13 juin 2019

Eric Busi

Eric Busi 
(Francia)
 « Mémoire vive »

Traducido por Sonia Ferreira

J’ai dix ans, peut-être onze, et je tends la main à la jolie petite fille qui refuse d’avancer sur le vieux pont en bois.
— Allez, viens ! On sera bien sur l’île, on va construire une cabane secrète.
— Non, j’ai peur. Il manque plein de planches, y a des gros trous, je vais tomber.
La lumière vespérale jette des diamants à la surface du lac, dore légèrement sa chevelure claire et sa frimousse boudeuse. J’avance doucement vers elle, jusqu’à toucher sa main. Elle agrippe mon bras et finit par me suivre ; son sourire me donne chaud et froid...


Traducción transitoria:

 «Memoria viva»
 Eric Busi (Francia)

Tengo diez años, quizá once, y le tiendo la mano a la niña bonita que se niega a avanzar por el viejo puente de madera.
— ¡Vamos, ven! En la isla estaremos bien, construiremos una cabaña secreta.
— No, tengo miedo. Faltan muchas tablas, hay agujeros grandes, me voy a caer.
La luz vespertina arroja diamantes sobre la superficie del lago, dorando ligeramente su cabellera clara y su mohín enfurruñado. Avanzo lentamente hacia ella, hasta tocar su mano. Se aferra a mi brazo y termina siguiéndome; su sonrisa me da calor y frío…

6 commentaires:

Sonita a dit…

Eric Busi
(Francia)
« Mémoire vive »

Traducido por Sonia Ferreira

J’ai dix ans, peut-être onze, et je tends la main à la jolie petite fille qui refuse d’avancer sur le vieux pont en bois.
— Allez, viens ! On sera bien sur l’île, on va construire une cabane secrète.
— Non, j’ai peur. Il manque plein de planches, y a des gros trous, je vais tomber.
La lumière vespérale jette des diamants à la surface du lac, dore légèrement sa chevelure claire et sa frimousse boudeuse. J’avance doucement vers elle, jusqu’à toucher sa main. Elle agrippe mon bras et finit par me suivre ; son sourire me donne chaud et froid...

Eric Busi
(Francia)
«Memoria viva»

Traducido por Sonia Ferreira

J’ai dix ans, peut-être onze, et je tends la main à la jolie petite fille qui refuse d’avancer sur le vieux pont en bois.
— Allez, viens ! On sera bien sur l’île, on va construire une cabane secrète.
— Non, j’ai peur. Il manque plein de planches, y a des gros trous, je vais tomber.
La lumière vespérale jette des diamants à la surface du lac, dore légèrement sa chevelure claire et sa frimousse boudeuse. J’avance doucement vers elle, jusqu’à toucher sa main. Elle agrippe mon bras et finit par me suivre ; son sourire me donne chaud et froid...

Tengo diez años, tal vez once, y le tiendo la mano a una bonita niña que se rehúsa a avanzar por el viejo puente de madera.
— ¡Anda, ven! Estaremos bien en la isla, construiremos una cabaña secreta.
— No, me da miedo. Faltan muchas tablas, hay hoyos grandes, me voy a caer.
La luz vespertina lanza diamantes sobre la superficie del lago, dora ligeramente su cabellera clara y su mohín enfurruñado. Avanzo lentamente hacia ella, hasta tocar su mano. Se agarra de mi brazo y termina siguiendome; su sonrisa me da calor y frío...

Elena a dit…

Eric Busi
(Francia)
«Memoria viva»

Traducido por Sonia Ferreira

J’ai dix ans, peut-être onze, et je tends la main à la jolie petite fille qui refuse d’avancer sur le vieux pont en bois.
— Allez, viens ! On sera bien sur l’île, on va construire une cabane secrète.
— Non, j’ai peur. Il manque plein de planches, y a des gros trous, je vais tomber.
La lumière vespérale jette des diamants à la surface du lac, dore légèrement sa chevelure claire et sa frimousse boudeuse. J’avance doucement vers elle, jusqu’à toucher sa main. Elle agrippe mon bras et finit par me suivre ; son sourire me donne chaud et froid...

Tengo diez años, tal vez ["quizá"] once, y le tiendo la mano a una ["la"] bonita niña [Inverse] que se rehúsa ["niega"] a avanzar por el viejo puente de madera.
— ¡Anda ["Vamos"], ven! Estaremos bien en la isla [Syntaxe], construiremos una cabaña secreta.
— No, me da [Mal dit] miedo. Faltan muchas tablas, hay hoyos ["agujeros"] grandes, me voy a caer.
La luz vespertina lanza ["arroja"] diamantes sobre la superficie del lago, dora [Gérondif ?] ligeramente su cabellera clara y su mohín enfurruñado. Avanzo lentamente hacia ella, hasta tocar su mano. Se agarra ["aferra" ?] de mi brazo y termina siguiendome [Orthographe]; su sonrisa me da calor y frío...[Typographie]

Sonita a dit…

Eric Busi
(Francia)
«Memoria viva»

Traducido por Sonia Ferreira

J’ai dix ans, peut-être onze, et je tends la main à la jolie petite fille qui refuse d’avancer sur le vieux pont en bois.
— Allez, viens ! On sera bien sur l’île, on va construire une cabane secrète.
— Non, j’ai peur. Il manque plein de planches, y a des gros trous, je vais tomber.
La lumière vespérale jette des diamants à la surface du lac, dore légèrement sa chevelure claire et sa frimousse boudeuse. J’avance doucement vers elle, jusqu’à toucher sa main. Elle agrippe mon bras et finit par me suivre ; son sourire me donne chaud et froid…

Tengo diez años, quizá once, y le tiendo la mano a la niña bonita niña que se niega a avanzar por el viejo puente de madera.
— ¡Vamos, ven! En la isla estaremos bien, construiremos una cabaña secreta.
— No, tengo miedo. Faltan muchas tablas, hay agujeros grandes, me voy a caer.
La luz vespertina arroja diamantes sobre la superficie del lago, dorando ligeramente su cabellera clara y su mohín enfurruñado. Avanzo lentamente hacia ella, hasta tocar su mano. Se aferra a mi brazo y termina siguiéndome; su sonrisa me da calor y frío…

Elena a dit…

Tengo diez años, quizá once, y le tiendo la mano a la niña bonita niña que se niega a avanzar por el viejo puente de madera.
— ¡Vamos, ven! En la isla estaremos bien, construiremos una cabaña secreta.
— No, tengo miedo. Faltan muchas tablas, hay agujeros grandes, me voy a caer.
La luz vespertina arroja diamantes sobre la superficie del lago, dorando ligeramente su cabellera clara y su mohín enfurruñado. Avanzo lentamente hacia ella, hasta tocar su mano. Se aferra a mi brazo y termina siguiéndome; su sonrisa me da calor y frío…

OK.

Sonita a dit…

Pardon, un "niña" m'a échappé, je corrige :
Tengo diez años, quizá once, y le tiendo la mano a la niña bonita que se niega a avanzar por el viejo puente de madera.
— ¡Vamos, ven! En la isla estaremos bien, construiremos una cabaña secreta.
— No, tengo miedo. Faltan muchas tablas, hay agujeros grandes, me voy a caer.
La luz vespertina arroja diamantes sobre la superficie del lago, dorando ligeramente su cabellera clara y su mohín enfurruñado. Avanzo lentamente hacia ella, hasta tocar su mano. Se aferra a mi brazo y termina siguiéndome; su sonrisa me da calor y frío…

Elena a dit…

Je corrige.