—Enlève ta chemise, avait alors aboyé l’homme.
Les mains de papa s’étaient mises à trembler comme les corps serrés dans leurs gilets de plastique orange, au-dessus de la mer glacée, dans le canot tressautant. Et les mains tremblantes de papa avaient si maladroitement tâtonné pour trouver sur la chemise les deux derniers boutons qui ne s’étaient pas décousus, que l’homme avait hurlé :
—Plus vite, tu me fais perdre mon temps !
Traducción transitoria:
—Quítate la camisa, le había vociferado entonces el hombre.
Las manos
de papá se habían puesto a temblar como esos cuerpos apretados en los
chalecos de plástico naranja, sobre el mar helado, en un bote
bamboleante. Y las manos temblorosas de papá habían tanteado con tanta
torpeza para encontrar en la camisa los dos últimos botones que no se
habían descosido, que el hombre había gritado:
—¡Más rápido, que me haces perder el tiempo!
4 commentaires:
—Quítate la camisa, había ladrado el hombre, entonces.
Las manos de papá se habían puesto a temblar como los cuerpos apretados en sus chalecos anaranjados de plástico, sobre el mar helado, en un bote bamboleante. Y las manos temblorosas de papá habían tanteado con tanta torpeza para encontrar en la camisa los dos últimos botones que no se habían descosido, que el hombre había gritado:
—¡Más rápido, me haces perder mi tiempo!
—Quítate la camisa, [+ "le" ?] había ladrado ["gruñido"] el hombre, entonces [Syntaxe].
Las manos de papá se habían puesto a temblar como los ["esos"] cuerpos apretados en sus ["los"] chalecos anaranjados de plástico [Ou "de plástico naranja"], sobre el mar helado, en un bote bamboleante. Y las manos temblorosas de papá habían tanteado con tanta torpeza para encontrar en la camisa los dos últimos botones que no se habían descosido, que el hombre había gritado:
—¡Más rápido, ["que"] me haces perder mi ["el"] tiempo!
—Quítate la camisa, le había ladrado ["gruñido" // On a mis "gruñido" dans la phrase précédente. "vociferado" ?]entonces el hombre.
Las manos de papá se habían puesto a temblar como esos cuerpos apretados en los chalecos de plástico naranja, sobre el mar helado, en un bote bamboleante. Y las manos temblorosas de papá habían tanteado con tanta torpeza para encontrar en la camisa los dos últimos botones que no se habían descosido, que el hombre había gritado:
—¡Más rápido, que me haces perder el tiempo!
—Quítate la camisa, le había vociferado entonces el hombre.
Las manos de papá se habían puesto a temblar como esos cuerpos apretados en los chalecos de plástico naranja, sobre el mar helado, en un bote bamboleante. Y las manos temblorosas de papá habían tanteado con tanta torpeza para encontrar en la camisa los dos últimos botones que no se habían descosido, que el hombre había gritado:
—¡Más rápido, que me haces perder el tiempo!
OK.
Enregistrer un commentaire