C’est quoi, cette lourdeur ? C‘est le poids de l’idéologie au moins autant que celui d’une volonté de santé fiévreuse, celle des histoires de l’art du XVIIIème siècle qui fait de larges taches lumineuse au-devant des tableaux et qui en brouille la vue. Winckelmann n’est jamais venu se glisser sous vos draps pour vous arracher le livre auquel vous vous donniez sans contrainte ni méthode ? il n’a jamais cherché à vous initier à l’art de ressentir le beau ? Si ce n’est pas lui, je serais étonné qu’il ne soit pas venu vous emmerder sous un autre nom. Et quoi encore de cette volonté, de cette santé et de cette beauté-là ?
Traduction temporaire :
¿Qué es ese peso? Es el de la ideología al menos tanto como el de una
voluntad de salud febril, el de las historias del arte del siglo XVIII,
que deja amplias manchas luminosas por delante de los cuadros y que nos
nubla la vista. ¿No se le apareció nunca Wincklemann entre las sábanas
para arrancarle el libro al que se entregaba sin obligación ni método?
¿Nunca buscó iniciarlo en el arte de sentir lo bello? Si no es él, me
sorprendería que no hubiera venido a jorobarlo con otro nombre. ¿Y qué
hay de esa voluntad, de esa salud y de esa belleza?
6 commentaires:
¿Qué es ese pesadez? Es el peso de la ideología al menos tanto como el de una voluntad de salud febril, la de las historias del arte del siglo XVIII, que hace amplias manchas luminosas por delante de los cuadros y que nos nubla su vista. ¿No vino nunca Wincklemann a deslizarse entre sus sábanas para arrancarle el libro al que usted se entregaba sin obligación ni método? ¿Nunca buscó iniciarlo en el arte de sentir lo bello? Si no es él, me sorprendería que no hubiera venido a jorobarlo con otro nombre. ¿Y qué más sobre esa voluntad, sobre esa salud y sobre esa belleza?
¿Qué es ese pesadez ["peso" ? y suprimirlo después ?]? Es el peso de la ideología al menos tanto como el de una voluntad de salud febril, la de las historias del arte del siglo XVIII, que hace [O con "dejar" ?] amplias manchas luminosas por delante de los cuadros y que nos nubla su ["la"] vista. ¿No vino nunca Wincklemann [Prueba cambiando la sintaxis para ver si no resulta más fluido. Y a lo mejor con "aparecer" ?] a deslizarse entre sus sábanas para arrancarle el libro al que usted se entregaba sin obligación ni método? ¿Nunca buscó iniciarlo en el arte de sentir lo bello? Si no es él, me sorprendería que no hubiera venido a jorobarlo con otro nombre. ¿Y qué más sobre ["Y qué hay de" ?] esa voluntad, sobre esa salud y sobre esa belleza?
¿Qué es ese peso? Es la ideología al menos tanto como una voluntad de salud febril, la de las historias del arte del siglo XVIII, que deja amplias manchas luminosas por delante de los cuadros y que nos nubla la vista. ¿No se le apareció nunca Wincklemann entre las sábanas para arrancarle el libro al que usted se entregaba sin obligación ni método? ¿Nunca buscó iniciarlo en el arte de sentir lo bello? Si no es él, me sorprendería que no hubiera venido a jorobarlo con otro nombre. ¿Y qué más hay de esa voluntad, de esa salud y de esa belleza?
¿Qué es ese peso? Es ["el de"] la ideología al menos tanto como ["el de" o "aquel" ?] una voluntad de salud febril, la ["el"] de las historias del arte del siglo XVIII, que deja amplias manchas luminosas por delante de los cuadros y que nos nubla la vista. ¿No se le apareció nunca Wincklemann entre las sábanas para arrancarle el libro al que usted {Necesario?] se entregaba sin obligación ni método? ¿Nunca buscó iniciarlo en el arte de sentir lo bello? Si no es él, me sorprendería que no hubiera venido a jorobarlo con otro nombre. ¿Y qué más [Prueba suprimiendo el "más"] hay de esa voluntad, de esa salud y de esa belleza?
¿Qué es ese peso? Es el de la ideología al menos tanto como el de una voluntad de salud febril, el de las historias del arte del siglo XVIII, que deja amplias manchas luminosas por delante de los cuadros y que nos nubla la vista. ¿No se le apareció nunca Wincklemann entre las sábanas para arrancarle el libro al que se entregaba sin obligación ni método? ¿Nunca buscó iniciarlo en el arte de sentir lo bello? Si no es él, me sorprendería que no hubiera venido a jorobarlo con otro nombre. ¿Y qué hay de esa voluntad, de esa salud y de esa belleza?
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