Elle revient, en effet, traînée par le grand Toniot qui la tient aux cheveux.
— P’tit, dit le père d’une voix rauque où semble gémir toute la terre en peine, j’te rapporte de la viande !
La grande grenouille blanche est zébrée sur les cuisses des jets de sang qui lui jaillissent de la bouche. Elle fait aller ses jambes et ses bras en des mouvements nerveux imitant ceux de tout à l’heure, tellement les douleurs de l’agonie ressemblent aux joies de la volupté.
Puis elle serre les mâchoires.
La grande grenouille blanche ne chantera plus.
*
Traducción transitoria:
Efectivamente, ella vuelve, arrastrada por Toniot el grande que la sujeta por el cabello.
- Niño, dice el padre con una voz ronca donde parece gemir toda la tierra en pena, ¡te traigo carne!
La gran rana blanca tiene las ancas cebradas con chorros de sangre que le brotan de la boca. Menea sus patas y brazos con movimientos nerviosos imitando a los de hace un rato, tanto se parecen los dolores de la agonía a los gozos del placer.
Después cierra las mandíbulas.
La gran rana blanca no volverá a cantar.
Efectivamente, ella vuelve, arrastrada por Toniot el grande que la sujeta por el cabello.
- Niño, dice el padre con una voz ronca donde parece gemir toda la tierra en pena, ¡te traigo carne!
La gran rana blanca tiene las ancas cebradas con chorros de sangre que le brotan de la boca. Menea sus patas y brazos con movimientos nerviosos imitando a los de hace un rato, tanto se parecen los dolores de la agonía a los gozos del placer.
Después cierra las mandíbulas.
La gran rana blanca no volverá a cantar.
5 commentaires:
Elle revient, en effet, traînée par le grand Toniot qui la tient aux cheveux.
— P’tit, dit le père d’une voix rauque où semble gémir toute la terre en peine, j’te rapporte de la viande !
La grande grenouille blanche est zébrée sur les cuisses des jets de sang qui lui jaillissent de la bouche. Elle fait aller ses jambes et ses bras en des mouvements nerveux imitant ceux de tout à l’heure, tellement les douleurs de l’agonie ressemblent aux joies de la volupté.
Puis elle serre les mâchoires.
La grande grenouille blanche ne chantera plus.
Efectivamente, ella vuelve, arrastrada por Toniot el grande que la sujeta por el cabello.
- Peque, dice el padre con una voz ronca donde parece que gime toda la tierra en pena, ¡te traigo carne!
La gran rana blanca está cebrada en las ancas con chorros de sangre que le brotan de la boca. Menea sus patas y brazos con movimientos nerviosos imitando a los de antes, tanto se parecen los dolores de la agonía a los disfrutes del placer.
Después, cierra las mandíbulas.
La gran rana blanca no volverá a cantar.
Elle revient, en effet, traînée par le grand Toniot qui la tient aux cheveux.
— P’tit, dit le père d’une voix rauque où semble gémir toute la terre en peine, j’te rapporte de la viande !
La grande grenouille blanche est zébrée sur les cuisses des jets de sang qui lui jaillissent de la bouche. Elle fait aller ses jambes et ses bras en des mouvements nerveux imitant ceux de tout à l’heure, tellement les douleurs de l’agonie ressemblent aux joies de la volupté.
Puis elle serre les mâchoires.
La grande grenouille blanche ne chantera plus.
Efectivamente, ella vuelve, arrastrada por Toniot el grande que la sujeta por el cabello.
- Peque ["Niño" ? Ou quelque chose de plus neutre ?], dice el padre con una voz ronca donde ["endonde" ?] parece que gime ["gemir" ?] toda la tierra en pena, ¡te traigo carne!
La gran rana blanca está cebrada [Facile à comprendre ? "tiene las ancas cebradas" ?] en las ancas con chorros de sangre que le brotan de la boca. Menea sus patas y brazos con movimientos nerviosos imitando a los de antes ["hace un rato"], tanto se parecen los dolores de la agonía a los disfrutes ["las alegrías" / "los gozos"] del placer.
Después, [Supprime la virgule] cierra las mandíbulas.
La gran rana blanca no volverá a cantar.
Elle revient, en effet, traînée par le grand Toniot qui la tient aux cheveux.
— P’tit, dit le père d’une voix rauque où semble gémir toute la terre en peine, j’te rapporte de la viande !
La grande grenouille blanche est zébrée sur les cuisses des jets de sang qui lui jaillissent de la bouche. Elle fait aller ses jambes et ses bras en des mouvements nerveux imitant ceux de tout à l’heure, tellement les douleurs de l’agonie ressemblent aux joies de la volupté.
Puis elle serre les mâchoires.
La grande grenouille blanche ne chantera plus.
Efectivamente, ella vuelve, arrastrada por Toniot el grande que la sujeta por el cabello.
- Niño, dice el padre con una voz ronca donde ["endonde" ?// je ne vois pas la raison] parece gemir toda la tierra en pena, ¡te traigo carne!
La gran rana blanca tiene las ancas cebradas con chorros de sangre que le brotan de la boca. Menea sus patas y brazos con movimientos nerviosos imitando a los de hace un rato, tanto se parecen los dolores de la agonía a los gozos del placer.
Después cierra las mandíbulas.
La gran rana blanca no volverá a cantar.
Elle revient, en effet, traînée par le grand Toniot qui la tient aux cheveux.
— P’tit, dit le père d’une voix rauque où semble gémir toute la terre en peine, j’te rapporte de la viande !
La grande grenouille blanche est zébrée sur les cuisses des jets de sang qui lui jaillissent de la bouche. Elle fait aller ses jambes et ses bras en des mouvements nerveux imitant ceux de tout à l’heure, tellement les douleurs de l’agonie ressemblent aux joies de la volupté.
Puis elle serre les mâchoires.
La grande grenouille blanche ne chantera plus.
Efectivamente, ella vuelve, arrastrada por Toniot el grande que la sujeta por el cabello.
- Niño, dice el padre con una voz ronca donde ["endonde" ?// je ne vois pas la raison] parece gemir toda la tierra en pena, ¡te traigo carne!
La gran rana blanca tiene las ancas cebradas con chorros de sangre que le brotan de la boca. Menea sus patas y brazos con movimientos nerviosos imitando a los de hace un rato, tanto se parecen los dolores de la agonía a los gozos del placer.
Después cierra las mandíbulas.
La gran rana blanca no volverá a cantar.
Efectivamente, ella vuelve, arrastrada por Toniot el grande que la sujeta por el cabello.
- Niño, dice el padre con una voz ronca donde parece gemir toda la tierra en pena, ¡te traigo carne!
La gran rana blanca tiene las ancas cebradas con chorros de sangre que le brotan de la boca. Menea sus patas y brazos con movimientos nerviosos imitando a los de hace un rato, tanto se parecen los dolores de la agonía a los gozos del placer.
Después cierra las mandíbulas.
La gran rana blanca no volverá a cantar.
OK.
Enregistrer un commentaire