samedi 22 avril 2017
Rachilde 42
Oui, oui, elles murmuraient, les gueuses, imploraient, criaient leur douleur éternelle de se chercher un roi, et, tout en formant des rondes immondes, luisantes du plaisir d’être stupides très haut, elles l’importunaient de leurs sinistres vociférations.
De tous les coins du bois, les soirs d’été, s’élevait un concert de malédictions retombant en averse de longs sanglots sur le front de l’orphelin.
Ah ! oui qu’il le savait bien ce qu’il pécherait ! Puisqu’il faut tuer pour vivre, il vaut mieux tuer sans bruit et que la mort que l’on donne serve à étouffer tout le bruit. Ce qu’il éprouverait de joies à cueillir ces fleurs vivantes des mares troubles, écloses en gueules de folles… qu’il fermerait une à une.
Traducción transitoria:
Sí, sí, susurraban las mendigas, imploraban, gritaban su eterna pena por buscarse un rey, y, mientras formaban rondas inmundas, brillantes por el puro gusto de ser tan estúpidas, lo importunaban con sus siniestras vociferaciones.
Desde cada rincón del bosque, en las noches de verano, se elevaba un concierto de maldiciones cayendo en un aguacero de largos sollozos sobre la frente del huérfano.
¡Oh sí! ¡sabía bien lo que iba a pescar! Ya que es necesario matar para vivir, es mejor matar sin ruido y que la muerte que damos sirva para suprimir acallar todo el ruido. Qué alegría sentiría al recoger estas flores vivas de los estanques turbios, eclosionadas en bocas de locas… que él cerraría una por una.
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3 commentaires:
Sí, sí, susurraban las mendigas imploraban, gritaban su eterna pena por buscarse un rey, y, mientras formaban rondas inmundas, brillantes por el puro gusto de ser tan estúpidas, lo importunaban con sus siniestras vociferaciones.
Desde cada rincón del bosque, en las noches de verano, había un concierto de maldiciones cayendo en un aguacero de largos sollozos sobre la frente del huérfano.
¡Oh sí! ¡sabía bien lo que iba a pescar! Ya que es necesario matar para vivir, es mejor matar sin ruido y que la muerte que damos sirva para suprimir todo el ruido. Qué alegría sentiría al recoger estas flores vivas de los estanques turbios, eclosionadas en bocas de locas… que él cerraría una por una.
Oui, oui, elles murmuraient, les gueuses, imploraient, criaient leur douleur éternelle de se chercher un roi, et, tout en formant des rondes immondes, luisantes du plaisir d’être stupides très haut, elles l’importunaient de leurs sinistres vociférations.
De tous les coins du bois, les soirs d’été, s’élevait un concert de malédictions retombant en averse de longs sanglots sur le front de l’orphelin.
Ah ! oui qu’il le savait bien ce qu’il pécherait ! Puisqu’il faut tuer pour vivre, il vaut mieux tuer sans bruit et que la mort que l’on donne serve à étouffer tout le bruit. Ce qu’il éprouverait de joies à cueillir ces fleurs vivantes des mares troubles, écloses en gueules de folles… qu’il fermerait une à une.
Sí, sí, susurraban las mendigas [virgule?] imploraban, gritaban su eterna pena por buscarse un rey, y, mientras formaban rondas inmundas, brillantes por el puro gusto de ser tan estúpidas, lo importunaban con sus siniestras vociferaciones.
Desde cada rincón del bosque, en las noches de verano, había [“se elevaba”? Pour mettre en rapport avec le fait qu’après cela va retomber] un concierto de maldiciones cayendo en un aguacero de largos sollozos sobre la frente del huérfano.
¡Oh sí! ¡sabía bien lo que iba a pescar! Ya que es necesario matar para vivir, es mejor matar sin ruido y que la muerte que damos sirva para suprimir [“sofocar/acallar”?] todo el ruido. Qué alegría sentiría al recoger estas flores vivas de los estanques turbios, eclosionadas en bocas de locas… que él cerraría una por una.
Sí, sí, susurraban las mendigas, imploraban, gritaban su eterna pena por buscarse un rey, y, mientras formaban rondas inmundas, brillantes por el puro gusto de ser tan estúpidas, lo importunaban con sus siniestras vociferaciones.
Desde cada rincón del bosque, en las noches de verano, se elevaba un concierto de maldiciones cayendo en un aguacero de largos sollozos sobre la frente del huérfano.
¡Oh sí! ¡sabía bien lo que iba a pescar! Ya que es necesario matar para vivir, es mejor matar sin ruido y que la muerte que damos sirva para suprimir acallar todo el ruido. Qué alegría sentiría al recoger estas flores vivas de los estanques turbios, eclosionadas en bocas de locas… que él cerraría una por una.
OK.
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